Guía de la diabetes

La escuela

Cuando el niño regresa a la escuela después del diagnóstico de la diabetes, es importante hablar con los amigos y los profesores de la enfermedad. Hay que adaptar al profesorado y a sus compañeros a la nueva situación para que puedan apoyar al niño diabético, normalizar su situación y que no se sienta discriminado.

La comunicación y coordinación entre los padres y el centro es fundamental y es necesaria no sólo durante los primeros momentos de la enfermedad sino durante todas las etapas escolares. Sería de ayuda que una educadora o educador de diabetes acuda a la escuela e informe de la diabetes, invitando a participar a todos los profesores con los que estará en contacto el niño o adolescente. De este modo les daremos una visión real de la enfermedad y eliminaremos todos los tópicos erróneos que tienen sobre ella, así como sus miedos.

Si tanto el profesorado como los propios compañeros del niño o adolescente conocen la diabetes vamos a evitar que haya problemas. Es decir, si los compañeros conocen los síntomas que tiene ante una hipoglucemia y que es lo que hay que hacer en caso de ésta, van a poder ayudarlo si están solos y así evitar que se llegue a una hipoglucemia severa. Así como poder entender que necesite ir más veces al baño y beber agua en clase (en caso de hiperglucemia) o salir cinco minutos más tarde al recreo porque deba hacerse un autocontrol e inyectarse la insulina. Lo más importante es que la diabetes no se vea como algo extraño, sino como algo natural.