Guía de la diabetes

Complicaciones

A corto plazo la complicación más importante que puede presentar un diabético es la hipoglucemia, especialmente aquellas personas tratadas con insulina.

Se define como cualquier valor de glucemia inferior a 60. Se pueden clasificar como leves (algunos síntomas son sudores, temblores), moderadas (algunos síntomas son visión borrosa, confusión mental, hambre), graves (algunos síntomas son pérdida de consciencia, convulsiones).

Las hipoglucemias leves y moderadas se tratan administrando carbohidratos de absorción rápida (azúcar, zumos, bebidas azucaradas) además de una pequeña cantidad de carbohidratos de absorción lenta que mantengan la glucemia más tiempo estable.

Las hipoglucemias graves se tratan administrando glucagón y evitando la ingestión de alimentos. Es importante saber que el glucagón no es efectivo en caso de hipoglucemia inducida por el alcohol, en este caso la glucosa debe ser suministrada por vía intravenosa.

Las causas de las hipoglucemias pueden ser debidas a alteraciones en la dieta, ingestión abundante de alcohol, error en la pauta de insulina o ejercicio físico no planificado.

Las complicaciones de la diabetes podemos clasificarlas en:

  • Complicaciones microvasculares
    • Retinopatía diabética
    • Nefropatía diabética
    • Neuropatía diabética
  • Complicaciones macrovasculares
    • Arterioesclerosis
    • Enfermedad cardiaca
  • Mixtas
    • Pie diabético.

Retinopatía diabética: La retina es la parte del ojo por la que vemos, y los vasos sanguíneos que llegan hasta ella (muy pequeños y delgados) pueden afectarse cuando tenemos diabetes, alterando la visión (se ve borroso o deformado). Es la complicación más común en diabéticos. Muy importante realizar la visita anual al oftalmólogo, para revisar nuestra vista, previniendo y detectando precozmente la curación es más sencilla.

En muchos casos sólo es necesario hacer un seguimiento de nuestra vista anualmente, en otros casos se puede aplicar rayos láser sobre la zona afectada.

Nefropatía diabética: Los riñones del cuerpo humano son los encargados de filtrar la sangre, depurarla de impurezas y captar las proteínas y glucosa. Estos órganos están compuestos de filtros llamados glomérulos.

En diabéticos, un estado continuo de hiperglucemia hace muy débiles los glomérulos y deja escapar por la orina las proteínas y la glucosa, en términos más científicos se habla de que se pierde albúmina (en cantidades superiores a 300 mg/24 horas).

La microalbuminuria es la pérdida de albúmina por orina superior a los límites normales pero sin llegar a definirse como nefropatía diabética (inferior a 300 mg/24 horas).
Para detectarla suele bastar una muestra de orina, preferiblemente de la primera micción de la mañana. Si ésta da positivo se suele recoger la orina de 24 horas para iniciar estudio.

Neuropatía diabética: Se puede definir como la presencia de síntomas y mal funcionamiento de los nervios periféricos, es decir, los vasos sanguíneos que riegan los nervios se obstruyen, no pasa de forma correcta la sangre.

Existen 3 grandes tipos de neuropatías: sensitivo-motoras (las más frecuentes), autonómicas (afectan a un órgano específico) y mononeuropatías (afectan asiladamente a un nervio, aunque suelen desaparecer rápidamente).

Síntomas: en las sensitivo-motoras existe falta de sensibilidad, percepción táctil incorrecta, o dolor con mínimos roces en la piel, ocurre habitualmente en manos y pies, y con más frecuencia por la noche.

Se diagnostican bien mediante una prueba de conducción nerviosa o bien con estudios funcionales concretos sobre un determinado órgano.

Los factores de riesgo para el desarrollo de la neuropatía son: diabetes tipo 2 sin diagnosticar, mal control de la diabetes una vez diagnosticados, tabaquismo, ingesta alcohólica, insuficiencia renal.

Una de las problemas frecuentes que lleva la neuropatía diabética son las úlceras (al no regar bien las vasos sanguíneos, la cicatrización no se produce).

Arteriosclerosis: Consiste en el endurecimiento, estrechamiento y eventual obliteración de los vasos sanguíneos.

Problemas cardiovasculares: Suele ser la complicación más frecuente. Por este tipo de problemas es por lo que se recomienda no fumar y reducir el consumo de grasas.

Pie diabético: Esta complicación suele aparecer a largo plazo. Suele estar acompañada de neuropatía diabética, por lo que la falta de sensibilidad en los pies va a hacer que la persona diabética al hace una herida no se de cuenta. Si no se tiene especial cuidado con la higiene de los pies y el calzado que se utiliza, las heridas no se curan y hay que amputar.