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Penosa gestión de la diabetes de la Consellería de Sanidad

B0e0mfNIMAAtD_XLa distancia que separa a los gestores de la sanidad pública de los enfermos crónicos en tierras valencianas viene de largo. Las personas con Diabetes, en concreto, mantienen una constante batalla con la Conselleria de Sanidad, que «sólo accede a reunirse cada vez que algún medio de comunicación publica algo» sobre las carencias en el tratamiento de una enfermedad muy desconocida por la sociedad, pese a que casi todo el mundo ha oído hablar de ella y conoce algún caso cercano.

Cabe remontarse, por no hacerlo más largo, a los tiempos de Rafael Blasco en la cartera de Sanidad, con el hoy alcalde de Castellón, Alfonso Bataller, como interlocutor. El ahorro en el material fungible provocó la rotura de agujas cuyas puntas quedaban incrustadas en la piel de los pacientes. Por aquel entonces, Sanidad dispensaba las Insupen Pic, recuerdan desde la Asociación Valenciana de Diabetes. Los problemas con las agujas han vuelto a la palestra con la adjudicación a Braun, esta vez en forma de fugas de insulina, problemas a la hora de enroscarlas, puntas dobladas y molestias en la inyección que frecuentemente llevan aparejados moratones en la piel. Y un pero más: carecen de la doble protección que viene recogida en todos los manuales sobre Diabetes. «Cuestión de ahorro».

La Asociación Valenciana de Diabetes no entiende que Sanidad no haya reaccionado a los avisos de médicos y enfermeras que, tras detectar estos problemas, los han registrado en Abucasis, el sistema interno de la Conselleria que contiene los datos e historiales médicos de todos los pacientes de la Comunidad. «Tuvimos una reunión con la Conselleria y nos pidieron moratones», hay cientos de quejas con registro de entrada en la Conselleria. No son suficientes para el director general de Farmacia, José Luis Trillo Mata, que zanjó el asunto afirmando que «un comité de expertos evaluó el material y lo aprobó cumpliendo con los requisitos técnicos».

¿Cuántos insulinodependientes hay en ese comité? Es la pregunta que se hace el colectivo de personas con Diabetes, que simplemente pide que «se escuche a los pacientes». Son asociaciones y también educadores que alertan sobre las consecuencias que puede tener el material defectuoso en usuarios entre los que hay «gente muy pequeña y muy mayor». Las agujas B Braun «no son uniformes», lo que en ocasiones provoca subidas y bajadas en la medición de la glucosa por las fugas de insulina y dificultan la inyección a niños y personas mayores a los que se les junta «su falta de destreza con el temblor de manos» de un desajuste en los niveles.

Un mal control del índice glucémico puede tener graves consecuencias para los pacientes con el paso del tiempo, dañando órganos como el corazón, el hígado, el riñón, así como complicaciones en vista y extremidades. «Si obvias las cosas, no sabes de qué estás hablando».

Cortoplacismo

La Asociación de Diabetes de Valencia dice bien alto lo que muchos médicos denuncian en sus consultas sin atreverse a hacerlo en público: «los políticos sólo adoptan medidas cortoplacistas. Hacen números y no tienen ni idea». Y añade de su cosecha: «en la Conselleria nos dicen que tenemos chalés pagados por Becton Dickinson, la antigua adjudicataria de las agujas». Mientras, «protegen a Braun con soliloquios sobre lo buenos que son». ¿Por qué entonces las áreas de gestión privada de Sanidad trabajan con Becton y las de gestión pública no?

En espera de que educadores y pacientes firmen un documento conjunto para exigir el cambio del material fungible, la Conselleria pretende sacudirse la presión con una «patraña» de encuesta en la que pregunta a los pacientes por los problemas que están provocando las agujas B Braun. Primer detalle: la ha realizado entre el 6 y el 17 de octubre, con festivos de por medio; en segundo lugar, algunos centros como Massamagrell o Burjassot «ni siquiera la han ofrecido» y otros ni la tenían; tercero: los usuarios no se quedan con resguardo alguno que certifique su participación; y en último lugar, los resultados se traducirán en un estadillo que «quedará en nada», vaticinan los afectados.

Publicado en http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2014/10/21/544672afe2704e5c518b458d.html