Guía de la diabetes

Embarazo y Diabetes gestacional

EMBARAZO

Hay mucho que considerar al intentar buscar un embarazo o estar embarazada siendo una mujer con diabetes. Existe, por supuesto, el deseo maternal de hacer todo lo que puedas por tu futuro bebé para que pueda tener la mejor vida posible. Un embarazo ideal es el embarazo a término completo y sin complicaciones, siendo  el resultado un bebé saludable y feliz.

Tener diabetes no significa que no puedas tenerlo; sólo significa que tienes que ser más observadora, estar más preparada, debido a mayores riesgos relacionados con esta enfermedad. Pero eres una persona con diabetes, así que ya sabes que hacer. De hecho, lo has estado haciendo desde el “día D”. ¡Así que respira profundo y confía en ti!

Todos los embarazos corren el riesgo de tener complicaciones, pero tener diabetes te hace más susceptible a unos riesgos específicos. Estas son las cosas más importantes que debes hacer para bajar esos riesgos:

Consejo para bajar los riesgos de complicaciones en el embarazo

  1. Mantén los niveles de glucosa en la sangre dentro de un nivel aceptable

Lo más importante que puedes hacer si eres una futura madre con diabetes, es tratar de mantener tus niveles de glucosa en la sangre dentro de unos valores óptimos. Revisa tus glucemias y hazlo frecuentemente. En cualquier embarazada que sufra alguno de los tipos de diabetes (Diabetes tipo 1, Diabetes tipo 2 y diabetes gestacional), se producen aumentos de los niveles de glucosa habitualmente siempre que no haya un tratamiento adecuado con insulina. Los niveles elevados de glucosa también pasan al feto y, como consecuencia, se produce un aumento de la insulina fetal para contrarrestar ese exceso de glucosa. Todo iría bien si no fuera porque la insulina tiene un papel muy importante en el crecimiento fetal, del mismo modo que lo tiene la hormona del crecimiento en los niños; así, cuando aumentan los niveles de insulina, el feto aumenta su ritmo de crecimiento y esto origina frecuentemente casos de macrosomía fetal, o puede ocasionar un daño en el desarrollo temprano de los órganos (completamente desarrollado a la séptima semana).

Esto no solo es vital para la salud de tu bebé durante el embarazo sino también antes de la concepción. Los especialistas recomiendan tener niveles de glucosa en la sangre dentro de unos niveles adecuados,  de tres a seis meses antes de que te embaraces.

El nivel de glucosa en sangre deseado antes del embarazo   [ Embarazo y Diabetes ]

  • 80 -110 mg/dl antes de comer
  • 100 -155 mg/dl 1-2 horas después de comer

El nivel de glucosa en sangre deseado durante el embarazo    [Embarazo y Diabetes]:

  • 60 – 99 mg/dl antes de comer
  • 100 -129 mg/dl 1-2 horas después de comer

Asegúrate de fijar metas con tu médico, con anticipación, para que sepas cuál es un rango apropiado para ti. Además, si todavía no estás bajo un MCG (medidor continuo de glucosa) y usando una bomba, habla con tu especialista sobre la posibilidad de usar estos aparatos ya que pueden ser de mucha ayuda en la monitorización y el control de tus niveles de glucosa en la sangre. Recuerda que una dieta saludable previamente planificada también puede ayudarte a controlar tus niveles ya que puedes anticiparte a cómo responderás a la comida que consumas. El ejercicio también puede reducir la necesidad de insulina, ayudándote a estar saludable para tu bebé, mientras que naturalmente bajas tus niveles de azúcar. (Asegúrate de siempre consultar a tu especialista antes de hacer cambios en tu estilo de vida).

  1. Encuentra un especialista y pide consultas con frecuencia

Necesitarás monitorizar y observar con más frecuencia tu salud y la de tu bebé, así que escoge médicos en los que confíes y que idealmente tengan experiencia con madres que tienen diabetes. Si estás planificando un embarazo, debes realizarte un examen que incluya lo siguiente:

  • Una prueba de hemoglobina glicosilada “HbA1c” (tu resultado deseado debería ser menor del 7%)
  • Una revisión de tu presión sanguínea (las mujeres con diabetes tipo 1 tienden a tener presión sanguínea más alta; lo cual puede conducir a una preeclampsia)
  • Una evaluación de salud del corazón, los riñones, el sistema nervioso, la tiroides y los ojos (si tienes un órgano, una glándula o un sistema de fibras que no esté saludable, corres el riesgo de daños adicionales en estas áreas específicas, así que puede ser recomendable mejorar la salud antes de embarazarse)
  • Toma vitaminas prenatales que incluyan ácido fólico; si puedes, tómalas un mes antes de la concepción. Esto puede ayudar a prevenir defectos de nacimiento en el cerebro y la médula espinal.

Los riesgos que debes conocer

  • Preeclampsia (hipertensión gestacional o presión sanguínea alta algunas veces con proteínas en la orina). Las mujeres con diabetes están predispuestas a esta condición ya que, para empezar, frecuentemente tienen mayor presión sanguínea.
  • Desarrollo de resistencia a la insulina. Durante el embarazo, la placenta suministra nutrientes y agua al feto en desarrollo. También produce una variedad de hormonas para mantener el embarazo. En los primeros meses del embarazo, las hormonas pueden causar el aumento de secreción de insulina y la disminución de la glucosa producida por el hígado, lo cual puede conducir a hipoglucemia (niveles bajos de glucosa en la sangre). En los últimos meses del embarazo, algunas de estas hormonas (estrógeno, cortisol y lactógeno placentario humano) pueden tener un efecto de bloqueo sobre la insulina, una condición llamada resistencia a la insulina. Conforme la placenta se desarrolla, se producen más de estas hormonas y la resistencia a la insulina es mayor.
  • Empeoramiento de las complicaciones de la diabetes. Si quedas embarazada mientras unos órganos y glándulas específicas o el sistema nervioso no están saludables,  esto puede empeorar con respecto al aumento de la dificultad del manejo de la diabetes y el mantenimiento de tu glucosa en la sangre dentro del rango.
  • Dificultad en dar a luz. Esto se da con frecuencia debido al mayor tamaño del bebé, algunas veces siendo necesaria una cesárea o un parto tempranamente inducido. Un bebé más grande también puede correr el riesgo de tener distocia de hombro que significa que los hombros del bebé no pasan por la sínfisis púbica o no logran pasar sin manipulación.
  • Parto prematuro. Debido al mayor tamaño del bebé.
  • Aborto (la pérdida del bebé antes de las 20 semanas o el nacimiento de un niño muerto, lo que significa que el bebé muere en la matriz después de 20 semanas). Esto puede darse debido a posibles defectos de nacimiento causados por el azúcar excesiva en la sangre.
  • Macrosomía (un bebé más grande de lo normal).
  • Defectos de nacimiento (problemas que surgen durante el desarrollo gestacional del bebé). Mayormente causados por los niveles de azúcar en la sangre que no están en rangos saludables “seguros” y que pueden incluir: síndrome de dificultad respiratoria [SDR], problemas cardiovasculares del corazón y otros problemas del cerebro, la columna, los riñones, el tracto gastrointestinal, las extremidades y la boca.
  • Hipoglucemia (nivel bajo de azúcar en la sangre al nacer, aunque esto no debería durar más de unos pocos días después del nacimiento).

Recuerda que no estás sola y que otras han pasado esto antes que tú. Es inteligente y maternal conocer los riesgos y tener un plan anticipado para combatir esos riesgos. Además, cada embarazo es único, así que tu experiencia puede variar de la experiencia de otra persona. Incluso tus embarazos posteriores pueden variar (y muy a menudo varían) de tu primer embarazo. Consulta a los profesionales, busca amigas que también sean madres con diabetes con quienes puedas hablar y continúa monitorizando tus niveles de glucosa. Y recuerda que debes tratar de mantener en tu mente que también debes respirar.

DIABETES GESTACIONAL

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que aparece por primera vez durante el embarazo, en mujeres embarazadas que nunca antes padecieron esta enfermedad. En algunas mujeres, la diabetes gestacional puede afectarles en más de un embarazo. La diabetes gestacional por lo general aparece a la mitad del embarazo. Los médicos suelen realizar estudios entre las 24 y 28 semanas del embarazo, por medio de una prueba llamada “prueba de O’ Sullivan”, en las semanas 24 y 28 del embarazo, ya que no hay síntomas que indiquen su aparición.

Esta prueba, es un test que consiste en la ingesta oral de 50 g. de glucosa y la prueba de determinación de glucosa una hora después, si el resultado es de 140 mg/100mL o superior, se realizará una prueba más precisa la SOG (sobrecarga oral de glucosa): se administran 100 g. de glucosa en inicio y cada hora durante tres horas. El resultado de la prueba no debe superar los 95, 180, 155 y 140 mg/dL cuando uno o más valores son superiores se ratifica el diagnóstico de la Diabetes Gestacional.

El parto podrá ser natural, no siempre se llegará a término con una cesárea programada,igualmente en los embarazos de diabetes Tipo I y II. La lactancia natural, si la madre lo desea, tampoco ha de ser descartada.

La aparición de la Diabetes Gestacional puede constituir un indicador de riesgo para padecer la Diabetes Tipo II.

       Algunos consejos:

Coma alimentos saludables

Coma alimentos saludables incluidos en un plan de comidas para personas con diabetes. Un nutricionista puede ayudarle a crear un plan de comidas saludable y enseñarle a controlar su azúcar en la sangre durante el embarazo.

Haga ejercicio con regularidad

El ejercicio es otra manera de controlar el azúcar en la sangre, ya que ayuda a nivelar el consumo de alimentos. Después de consultar a su médico, puede realizar ejercicio de manera regular durante y después del embarazo. Procure hacer un mínimo de 30 minutos de actividad física, de moderada a intensa, al menos cinco días a la semana. Esto puede ser caminar a paso rápido, nadar o jugar activamente con los niños.

Controlar con frecuencia el azúcar en la sangre

Dado que el embarazo produce cambios en las necesidades de energía del cuerpo, los niveles de azúcar en la sangre pueden cambiar muy rápido. Revise su azúcar en la sangre a menudo, como se lo indique su médico.

Tome insulina, si la necesita

Algunas veces las mujeres con diabetes gestacional necesitan tomar insulina. Si su médico le prescribe insulina, utilícela como se lo indica para controlar su azúcar en la sangre.

Hágase un examen de diabetes después del embarazo

Hágase un examen de diabetes entre las 6 y 12 semanas después de que nazca su bebé y luego cada 1 a 3 años.

En la mayoría de las mujeres con diabetes gestacional, la diabetes desaparece después del parto. Cuando ésta no desaparece, entonces se le llama diabetes tipo 2. Aún cuando la diabetes desaparezca después de que nace el bebé, la mitad de las mujeres que han tenido diabetes gestacional padecerán diabetes tipo 2. Es importante que una mujer que haya tenido diabetes gestacional continúe haciendo ejercicio y manteniendo una alimentación saludable después del embarazo para prevenir o retrasar la diabetes tipo 2. También debe recordarle al médico que le revise su azúcar en la sangre cada 1 a 3 años.