Guía de la diabetes

¿Qué es la diabetes?

La Diabetes Mellitus es una enfermedad crónica de tipo metabólico, caracterizada por la ausencia de producción de una hormona denominada insulina. Esta hormona es una hormona principal en los procesos de nutrición.

Es preciso reseñar que el páncreas es un órgano que pertenece al sistema endocrino. De entre sus cometidos, cabe destacar su función en la modulación de aspectos referentes a la nutrición, mediante la producción de hormonas, por células especializadas, denominadas insulina (producida por la célula beta) y glucagón (producida por la célula alfa).

De otra parte, la glucosa es la principal fuente de energía para el metabolismo de los seres humanos. Sin la glucosa no se podría vivir. Es un azúcar presente en los alimentos, principalmente en los carbohidratos, que pueden ir desde frutas y verduras, hasta dulces, bebidas gaseosas, nueces, cereales, pan… Igualmente el organismo obtiene glucosa proveniente de las grasas y proteínas, mediante un proceso más complejo de descomposición de nutrientes. En el proceso digestivo, la glucosa obtenida se utiliza como energía para la realización de los procesos biológicos. La glucosa que sobra se almacena en el hígado.

Siendo la célula el lugar donde se realizan todos los procesos de obtención de la energía, tras una comida, el sistema nervioso ordena al páncreas liberar hormonas al torrente sanguíneo, entre ellas, la insulina, cuya función es permitir la entrada de glucosa a la célula. La insulina es referida como “la llave” de la célula, ya que, sin esta hormona, no sería posible la entrada de glucosa a la célula, provocándose con ello una subida de los niveles de azúcar en sangre y, por ende, un cuadro clínico muy grave que podría derivar en un fallecimiento si no se tomaran las medidas oportunas. La insulina juega un rol protagónico en el equilibrio del cuerpo.  

 

En el caso contrario, es decir, cuando el páncreas detecta que los niveles de glucosa en la sangre son muy bajos, secreta otra de sus hormonas, conocida como glucagón, que es la encargada de ordenarle al hígado que libere parte de la glucosa que tiene almacenada. Cabe reseñar que la glucosa se almacena en el hígado en forma de glucagón y cuando se libera, se vuelve a transformar en glucosa. Es así como, mediante la acción contraria entre la insulina y el glucagón, el cuerpo se asegura que los niveles de glucosa en la sangre se mantengan dentro de lo normal, o lo que es lo mismo, una normoglucemia.

Una situación de niveles altos de glucosa en sangre, se conoce como hiperglucemia, mientras que una situación de niveles bajos de glucosa en sangre, se conoce como hipoglucemia. En ambos casos, se producen unos síntomas.

El criterio médico general, respecto a los márgenes óptimos de cantidad de glucosa en sangre, está en el rango de 80 a 120 mg/dl.

Actualmente se desconoce la causa de la Diabetes, si bien desde diferentes ámbitos dedicados a la investigación de esta enfermedad se apunta a factores de tipo genéticos, ambientales, virales, autoinmunes… no pudiendo prevenirse a día de hoy. Cuando el páncreas, por las posibles circunstancias descritas, no produce insulina, los niveles de glucosa en sangre se ven alterados, produciéndose la hiperglucemia y el daño en órganos, tejidos y sistemas, especialmente los nervios y los vasos sanguíneos. Ante tal situación se debe realizar la administración exógena de la insulina, bien por medio de agujas o por medio de una bomba de infusión continua. Esto debe hacerse de por vida… estamos pues, ante un paciente insulino-dependiente.

En Noviembre de 2016, la Organización Mundial de la Salud, comunica entre otras cosas, que:

  • El número de personas con diabetes ha aumentado de 108 millones en 1980 a 422 millones en 2014 (Y una cantidad importante de personas cuya diabetes no ha sido diagnosticada)
  • La diabetes es una importante causa de ceguera, insuficiencia renal, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y amputación de los miembros inferiores
  • Se estima que en 2012 la diabetes fue la causa directa de 1,5 millones de muertes, y que otros 2,2 millones de muertes eran atribuibles a la hiperglucemia.
  • Aproximadamente la mitad de las muertes atribuibles a la hiperglucemia tienen lugar antes de los 70 años de edad. Según proyecciones de la OMS, la diabetes será la séptima causa de mortalidad en 2030

 

Cuerpo sin diabetes y cuerpo con diabetes

No todas las células requieren de insulina para incorporar la glucosa. Este tipo de células se denominan “insulino-independientes”. Se encuentran en el cerebro, fibras nerviosas, retina, riñones y glándulas suprarrenales, así como en los vasos sanguíneos y en los glóbulos rojos.

Existen distintos tipos de diabetes:

  • Diabetes Mellitus Insulino Dependiente
  • Diabetes Mellitus No Insulino Dependiente
  • Diabetes Gestacional
  • Diabetes Secundaria

La Diabetes Secundaria se puede dar por la existencia de cirugía donde se produzca una extirpación total o parcial del páncreas u otras enfermedades que tengan como efecto un déficit en la producción de insulina, o por la toma de ciertos medicamentos en dosis elevadas como los corticoides o los inmunosupresores.

Intolerancia a la glucosa: La Intolerancia a la glucosa se puede considerar como un estadio previo a la diabetes. Para detectar esta intolerancia se realiza la curva de glucemia.