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La bomba de insulina, representa un escalón terapéutico más

cada mañanaEl tratamiento con bomba de insulina no es una “opción más” para tratar la diabetes tipo 1, es mejor que la terapia con múltiples dosis de insulina.

Los que ya tenemos diabetes unos cuantos años, recordamos lo que supuso cambiar las insulinas tipo NPH y Regular por la terapia con múltiples dosis de insulina. Obtuvimos más flexibilidad en cuanto a nuestros horarios, mejor previsión de la actividad física, menos hipoglucemias, mayor libertad en las comidas… etc. Cambiar las insulinas lentas y regulares, por los nuevos análogos de insulina supuso un intento de imitar el mecanismo pancreático de insulina basal (Lantus, Levemir) combinado con los bolos de ultrarrápida (Novorapid y Humalog) para cubrir las ingestas.

La bomba de insulina, en adelante ISCI, representa un escalón terapéutico más. Es otra vuelta de tuerca en el intento de aproximarse a la fisiología natural de un páncreas sano. El páncreas de una persona sin diabetes secreta un sólo tipo de insulina. La bomba de insulina, también.

Los escalones terapéuticos, a modo muy simplificado serían tres:

1. Tratamiento con insulinas tipo NPH, insulinas mezcladas tipo mixtard, rápida
2. Análogos de insulina
3. Bomba de insulina

Toda persona con diabetes tipo 1 que estime que su calidad de vida puede mejorar siendo portador de una ISCI, debe poder optar a ella.

Los que vivimos con diabetes sabemos que una hemoglobina correcta no siempre es sinónimo de un un un buen control glucémico. Probablemente para las bases de datos médicos lo sea, pero en nuestro día a día, no. La HbA1c es una media aritmética, no es una moda ni es una tendencia. Podemos conseguir una glucemia media de 130 estando siempre entre 100 y 160, pero también podemos conseguirla teniendo glucemias de 60 y 200 todos los días. Nuestra HbA1c estará por debajo del 7% pero nuestra calidad de vida no será un reflejo de ello. Hablamos de la variabilidad glucémica. Concepto cada vez más estudiado por su importancia e influencia en el desarrollo de futuras complicaciones crónicas.

Nuestra “arma” cuando un médico esgrime que nuestra hemoglobina es aceptable, pero nosotros vivimos nuestro día a día de una forma diferente, es apoyar nuestra realidad con los controles glucémicos. No dejemos que utilicen como argumento que tenemos una buena hemoglobina para no implantarnos una ISCI. Si el día de la consulta, llevamos nuestro medidor con controles que reflejen nuestra vida real, no habrá hemoglobina correcta que contradiga la diabetes real que nosotros vivimos.

Una vez más, desde la asociación, os alentamos a que ajustéis lo más posible el cuidado de vuestra salud. Porque es un derecho vital del que nadie nos puede privar por razones economicistas. Este tratamiento está financiado por la sanidad pública, exijámoslo como usuarios de pleno derecho que somos. Nuestra obligación como enfermos es reclamar el mejor tratamiento para nuestra enfermedad. El personal médico está ahí para ayudarnos y guiarnos en la búsqueda de una mejor calidad de vida.

Hay muy buenos profesionales trabajando por la calidad de vida de las personas con diabetes, pero también hay personal médico sometido a presiones estructurales y económicas que nos va a denegar o dificultar el acceso al tratamiento con ISCI. Pues bien, como decimos siempre, la mejor imagen de la diabetes, somos nosotros mismos. En las consultas, verbalicemos nuestro día a día, nuestras hipoglucemias recurrentes en mitad de la noche, nuestra vida con horarios flexibles y a veces un poco inconexos.
Consensuemos con el médico un tratamiento que consideramos justo y digno para nuestra diabetes.

Asociación Valenciana de Diabetes