Últimas noticias

Reclama y tendrás

El día 14 de noviembre fue el Día Mundial de la Diabetes, y la Asociación organizó diversos actos y actividades que la actualidad y la climatología se encargaron de silenciar.

Aunque hubo una buena participación no fue ni mucho menos la que debería haber sido. Puede que usted no lo sepa, pero de cada 7 personas que pasan por su lado, 1 tiene o tendrá diabetes y sólo lo sabrá cuando ya sea demasiado tarde, ya que la diabetes es una enfermedad que produce complicaciones en la salud y mata despacio y con otros nombres: ictus, ceguera, diálisis, amputación…

A ese número de desconocidos o conocidos con diabetes (seguro que ya piensa en alguien) que son 800.000 personas en la comunidad y son potenciales consumidores de tratamientos largos y costosos, física, emocional y económicamente, ni se les ve ni se les oye.

No hay miles de reclamaciones pidiendo que se vuelvan a recetar las tiras para el control de la glucemis que, en la práctica, se han retirado a las personas con diabetes tipo 2 de forma indiscriminada.

Ni se amontonan quejas sobre los recortes que están empezando a aplicarse a los enfermos con diabetes, ni sobre los incrementos de los precios con la excusa de que son enfermos que “cuestan caro”.

Tampoco hay avalancha de escritos contra la tendencia de introducir la gestión privada en los hospitales públicos “para aprovecharlos mejor” (como el lobo de Caperucita), ya que el fin de toda empresa privada es tener beneficios, sacar ganancia, ahorrar… lo que implicará gastar menos cuando nunca se deben escatimar gastos en salud.

Con el silencio de la mayoría todos perdemos, porque hasta los mismos enfermos, tratan a la diabetes como una enfermedad menos grave con tratamientos muy caros y ven normales los recortes.

Pero lo normal es prevenir: es más barato recetar unas tiras para controlar la glucemia que un tratamiento de diálisis, colocar una bomba de insulina que amputar una pierna, hacer una analítica trimestral que tratar un ictus.

Y lo normal es pedir y reclamar, con firmeza y todos a una, la mejor atención y los mejores medios y medicamentos para que la diabetes no nos amargue la vida ni nos la acorte.